“Formalizar el emprendimiento nos permitió ordenar el proceso, darle trazabilidad y convertir un problema ambiental en una oportunidad real de desarrollo local”
Marcelo Prado Arias es emprendedor de la Región de Tarapacá y fundador de EcoTrapo, una microempresa dedicada al reciclaje textil con enfoque en sostenibilidad y economía circular. Su emprendimiento reutiliza ropa en desuso proveniente de zonas francas para transformarla en paños de uso industrial, mecánico y minero, evitando que estos residuos terminen en vertederos y generando un impacto ambiental y social positivo en la región.
Marcelo participa en el Curso Escuela de Formación para las Micro y Pequeñas Empresas (MIPES) Formalizadas 2025, desarrollado en Iquique, instancia que ha fortalecido su visión de negocio y su proceso de formalización.
1. Tu emprendimiento une reciclaje y sostenibilidad. ¿Cómo se relaciona la formalización con el impacto social y ambiental de tu trabajo?
En EcoTrapo la sostenibilidad es el centro de todo lo que hacemos, y la formalización ha sido clave para que ese impacto sea real y medible. Nosotros trabajamos con ropa en desuso que queda rezagada de los fardos de las zonas francas, y la rescatamos antes de que termine en el vertedero de ropa que existe en la región, donde durante años se acumuló sin ningún tipo de reutilización.
Al reutilizar estos textiles y convertirlos en paños para uso industrial, mecánico y minero, estamos extendiendo la vida útil de un residuo que antes era basura, evitando que siga contaminando el entorno. Esto es economía circular en la práctica: tomar un desecho y transformarlo en un insumo que vuelve a entrar a la cadena productiva.
La formalización nos permite ordenar el proceso, darle trazabilidad y demostrar que este reciclaje tiene un impacto concreto. Además, nos abre la posibilidad de trabajar con empresas más grandes, lo que multiplica el impacto ambiental positivo y fortalece el aporte a la economía local de Tarapacá, generando desarrollo regional desde un problema que antes solo se veía como basura.
2. ¿Qué te pareció esta Escuela de Formación para MIPES formalizadas? ¿Qué herramientas del curso te pueden ayudar a fortalecer la gestión y proyección de tu negocio de reciclaje textil?
La Escuela de Formación me pareció una instancia muy necesaria y súper útil, sobre todo para quienes venimos desde el hacer y no siempre desde la teoría. Muchas veces uno parte con una buena idea y hartas ganas, pero sin todas las herramientas para ordenar el negocio.
Del curso, lo que más rescato son las herramientas de gestión, orden financiero y planificación, porque ayudan a mirar el emprendimiento con más perspectiva y a proyectarlo en el tiempo. En el caso de EcoTrapo, estas herramientas nos sirven para pasar de ser solo un proyecto de reciclaje a convertirnos en un proveedor más sólido, con capacidad de crecer y generar un impacto ambiental y social sostenido.
3. ¿Qué le dirías a otros emprendedores que quieren generar impacto ambiental positivo, pero aún trabajan en la informalidad?
Les diría que es totalmente entendible partir desde la informalidad, pero que llega un punto en que se transforma en un freno. Si uno quiere que el impacto ambiental sea real y crezca, la formalización es un paso clave.
Formalizarse no significa perder la esencia del emprendimiento, sino todo lo contrario: es una forma de cuidarlo, hacerlo creíble y abrir nuevas oportunidades. Desde ahí se puede acceder a mejores clientes, alianzas y apoyos que permiten que el impacto positivo sea mucho mayor. Al final, formalizarse es una forma de tomarse en serio el propósito que hay detrás del negocio.






